EXPERIMENTAR EL "YO NO SOY"

En mi proceso de formación me he encontrado con muchos maestros que han repetido: “No crean nada de lo que digo, salgan a verificar la información que les doy”. Al principio pensaba que era como una forma de mostrarse humildes, y la verdad me parecía como frase de cajón, no muy auténtica… Por el contrario, algo de lo que si he estado segura siempre es que cuando el alumno está listo, aparece el maestro, y fue algo que me ocurrió específicamente con esta frase.

En mi camino, di con un gran maestro que volvió a ponerme aquella reflexión sobre la mesa, sólo que esta vez comprendí el significado real y profundo que tiene, que se volvió para mí la base fundamental de la comprensión del proceso de aprendizaje de la vida, y la solución a muchas causas por las que sufrimos.

En la vida no ocurre nada que no deba ocurrir, todo tiene un balance, un equilibrio, un propósito, un aprendizaje; Incluso las situaciones más fuertes de aquello que calificamos como injusto, robos, muertes, conflictos, siempre tienen entre líneas grandes aprendizajes para todos los involucrados.

Entonces, ¿Porqué sufrimos o perdemos nuestra paz cuando estas cosas ocurren?

Una frase muy puntual que resume esto es:

“Las situaciones incomprensibles que nos quitan la paz se dan cuando no tenemos información verídica sobre lo que ocurre”

Lo que ocurre es que crecemos llenándonos de la información que recibimos del entorno, y creemos en todo cuanto nos dicen sin saber si es verdad o no. Esto ocurre de forma natural porque desde la inocencia creemos profundamente en quien queremos; crecemos sabiendo que la infidelidad es algo muy malo, que los hombres son iguales y que es un proceso que causa mucho dolor, pero no nos enseñan que de estas situaciones hay personas que han aprendido a valorarse, personas que aprender a cultivar realmente una relación, personas que aprenden qué es perdonar realmente.

Los que nos quieren, dentro de sus mejores intenciones, nos quieren preparar para evitar que suframos, sin saber que realmente necesitamos experimentar todo para poder vivir y aprender. Por esto nos llenamos de miedos, a que nos roben, a que nos rompan el corazón, a no tener dinero, a no ser reconocidos, y este miedo hace que evitemos vivir ciertas cosas que necesitamos, y actuamos todos los días y tomamos decisiones sobre nuestra vida en base a información que no verificamos.


Ahora, ¿qué podemos hacer cuando hay algo que queremos, por lo que trabajamos y no obtenemos lo que esperamos por los miedos que hemos adquirido del entorno?

El primer paso es entender que los resultados poco satisfactorios son sólo el resultado de NO SABER.

Es algo sencillo: si tengo un aprendizaje con el dinero es porque NO SÉ crear riqueza, si no he podido tener una relación estable es porque NO SÉ manejar relaciones, y así por el estilo con la salud, el disfrute de la vida y la paz interior. Si algo no resulta es porque lo estoy haciendo con la información equivocada, así como nunca haré un jugo de naranja con una sandía, no puedo construir una relación estable si actúo desde la desconfianza. Cuando entendemos esto y aceptamos que no sabemos, es cuando realmente se activa en nosotros la necesidad de aprender, es cuando nos abrimos a recibir información diferente y hacer los cambios necesarios para que los resultados externos cambien; y es en este momento que aparecen personas, caminos y oportunidades que nos llevan a tener los resultados que queremos.


A esto le llamo el Proceso de Sabiduría, a trascender las creencias, a darnos cuenta si la información que hemos recibido realmente nos llevará a tener lo que buscamos. Las creencias son ineficientes porque nos hacen creer que SABEMOS pero no es cierto. La forma de trascenderlas es por medio de algo simple: La verificación de resultados. Salir a poner en práctica lo que creemos y cambiar de información hasta que la que utilicemos nos lleve a donde queremos.


Cualquier resultado insatisfactorio es involuntario, porque nadie tiene este tipo de resultados de forma voluntaria, entonces estos resultados se producen sólo porque NO SABEMOS producir el resultado satisfactorio.

Por esto, cuando no me he dado cuenta que NO SÉ, no me abro a información, ni a aprender, lucho contra los resultados y trato de cambiar lo externo sin éxito; por esto, actuar desde información no verificada es el problema del 90% de la humanidad, su la principal causa de sufrimiento.


Sin embargo, las creencias son necesarias para verificar el resultado “desastroso” de luchar contra lo que no entendemos aún y no podemos cambiar.

Dejamos de sufrir cuando dejamos de CREER y empezamos VERIFICAR, a SABER, porque los resultados son evidentes.

De todo esto entendí algo: El ser humano viene a experimentar el YO NO SOY, porque en realidad no sabe lo que es, viene a darse cuenta de lo que no es pero cree que es, para encontrarse finalmente con su YO SOY, y empieza a hacerse consciente de sí mismo, a vivir su realidad, a experimentar, a VIVIR.

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